BLOG DEL MANIFIESTO POR LA SOLIDARIDAD

SEGUIDORES

viernes, 17 de octubre de 2014

Un informe decisivo sobre la realidad social española




Tasa de riesgo de pobreza de ocupados por cuenta propia y ajena en España y UE-28 | Fuente: Eurostat 2014

No puede pasar desapercibida la celebración del 17 de octubre como el Día Internacional de la Lucha contra la Pobreza. Siquiera sea por un momento, tomar conciencia de lo que la pobreza representa nos hace más humanos, sensibles y solidarios. No solo se trata de una lacra social, de un fenómeno reprobable, sino también de un hecho que transgrede y lesiona el fundamento mismo de la dignidad humana. "¿Cómo tener la conciencia tranquila ante la presencia de los pobres?", se preguntaba J. K. Galbraith a mediados de los ochenta. No en vano constituye el número uno de los Objetivos del Milenio

Sus indicadores revelan hasta qué punto nos encontramos ante el problema esencial de la humanidad: el agravamiento de las desigualdades con todo lo que ello conlleva como exclusión, marginalidad, rechazo, expolio de la riqueza, situación de abandono en la prestación de los servicios básicos. 

Se trata de un problema planetario, del que no están ajenos los países del llamado "primer mundo". Ocurre en Estados Unidos, ocurre en la Unión Europea y hace fuerte y profunda mella en la realidad española, víctima de una estrategia política que se ha cebado en los sectores socialmente más vulnerables mientras propicia, hasta extremos nunca conocidos, la concentración de la riqueza. Por eso, es necesario disponer de la información que haga posible valorar la magnitud de las tragedias asociadas al empobrecimiento de la sociedad. 



Tasa de pobreza infantil en la Unión Europea.| Fuente: Eurostat 2014

Conozcamos, pues, la dimensión del problema en España. El Informe publicado por la Fundación 1 de Mayo proporciona datos, ideas, argumentos y valoraciones que hablan por sí solos. 

sábado, 1 de junio de 2013

Monumento a la Solidaridad en un pueblo de Castilla



No es frecuente encontrarse con evocaciones que recuerdan el significado del concepto de SOLIDARIDAD. Por eso, cuando en los viajes al azar uno descubre de pronto una forma de expresión que lo traiga a la memoria, merece la pena darlo a conocer. Es lo que sucede en la Plaza Mayor de Montemayor de Pililla, en la provincia de Valladolid. Una iniciativa digna de ser destacada en un lugar  atrozmente castigado, como en tantos otros pueblos de Castilla y León,  por los crímenes cometidos a raíz de la rebelión militar fascista de julio de 1936. 

Fotografia: Fernando Manero 

sábado, 16 de febrero de 2013

El trágico impacto provocado sobre la salud por los recortes en cooperación

Otro efecto más de los recortes, de esas mutilaciones que se ceban en la solidaridad y en la reducción de los derechos humanos. Todas las luchas, todos los avances, todas las conquistas que en los últimos años, y con ingente esfuerzo, habían permitido dar pasos significativos a favor de un mundo más justo y solidario se desvanecen mientras observamos los demoledores efectos que conllevan. Admirable la labor de las ONGs que se ocupan de la salud y de la lucha contra la enfermedad en las áreas más castigadas del planeta. El informe presentado por las tres más relevantes, las que merecen reconocimiento y admiración sin reserva alguna, nos pone ante la vista lo que nos temíamos: que el mundo retrocede y que las expectativas creadas con los Objetivos del Milenio se convierten en una quimera ilusoria. Nada tiene de sorprendente, pues agrava una tendencia ya definida y analizada en el excelente informe de Medicus Mundi sobre La Salud en la Cooperación  al Desarrollo y la Acción Humanitaria de 2012. 

jueves, 24 de mayo de 2012

La tragedia de la pobreza infantil: el caso de España



La percepción visual que se tiene del problema no alcanza los niveles de dramatismo con que aparece en los países de bajo nivel de desarrollo, donde el fenómeno de los “niños de la calle” marca una impronta en el paisaje urbano que, una vez vista, jamás se podrá olvidar. Sin embargo, y aunque no resulte tan traumática en sus manifestaciones públicas, no es hecho que deba ser ignorado, entre otras razones porque nos resulta próximo, nos acompaña en el día a día, aflora, a poco que nos detengamos en ello, cuando uno menos se lo espera. Y, si no se ve, si no se siente como tal, es porque con frecuencia permanece oculto, sumido en las interioridades de la privacidad familiar, voluntariamente recatado ante la sensación de pudor que proporciona el hecho de que se conozca. En estas condiciones – de percepción limitada por la discreción con que se aborda -  evoluciona y crece el problema de la pobreza en el mundo del desarrollo, donde, como he señalado en una entrada anterior, no cesa de agravarse en un contexto de acentuación creciente de las desigualdades.

Dentro de este panorama cobra especial gravedad la constatación de los umbrales de pobreza en que se encuentra la población más vulnerable, la más dependiente. Si tradicionalmente se trataba de un  problema asociado a la etapa final de la vida, en nuestros días – y coexistiendo con éste- adquiere mayor importancia cuantitativa el sector de la infancia lacerada por el estigma de la mala calidad de vida que deriva de la ausencia de recursos. Poco se ha hablado de él, apenas referencias aisladas han aparecido de cuando en cuando, o en todo caso la valoración de su magnitud se ha visto minimizada por el alcance, sin duda limitado, de la experiencia de cada cual. Por eso, cuando se analiza con rigor no ha lugar a la simplificación ni está justificado mirar para otro lado. Se dispone ya de perspectiva suficiente desde que en 2004 se puso en marcha la Encuesta de Condiciones de Vida (Instituto Nacional de Estadística) que refleja la situación en que se encuentra la sociedad española en algo tan fundamental como es su situación respecto a los valores que identifican su nivel de bienestar y la satisfacción de sus necesidades.

En esta fuente se apoya el informe elaborado por UNICEF España, referido a las condiciones en que viven los niños españoles en la actualidad (2012). Las conclusiones obtenidas son alarmantes y oscurecen aún más un panorama que ya era sombrío con anterioridad. Téngase en cuenta que a comienzos de la década actual cerca del 14% de los menores de edad residían en hogares sumidos en una pobreza acusada, entendiendo como tales los casos de familias con dos niños menores de 14 años y con ingresos inferiores a los 10.983 euros. Dos años después los umbrales de pobreza infantil han superado por primera vez el  25 %, cinco puntos más que los alcanzados en 2011, lo que se traduce en la existencia de un amplísimo grupo de 205.000 niños más residentes en hogares donde los ingresos se sitúan por debajo del nivel de la pobreza.

Si a estos datos se suman los que al tiempo aporta el Informe, revelando magnitudes a menudo ignoradas, se llega a la estremecedora conclusión de que España es en la Unión Europea uno de los países con tasas de pobreza infantil más elevadas, solo por encima de Rumania y Bulgaria. Doloroso récord que obliga a pensar, a profundizar en el conocimiento del problema y a plantear medidas de actuación que acometan el problema – aún está pendiente la elaboración de ese Plan Nacional contra la Pobreza Infantil, recomendado en 2010 por el Comité de los Derechosdel Niño – aun a sabiendas de que su raiz se encuentra en los demoledores efectos sociales y económicos que la crisis financiera está ocasionando en España con impactos gravísimos sobre los sectores más débiles de la sociedad.


martes, 8 de mayo de 2012

Ante un escenario de desigualdad creciente y de incumplimiento de los compromisos solidarios todas las voces son necesarias


La lucha por la solidaridad no sólo debe referirse a las  actuaciones que se muestran sensibles con los problemas y las dificultades que afectan a los millones de personas sumidas en el subdesarrollo. El espíritu y la letra del Manifiesto que aquí nos convoca y que nos mantiene en alerta sobre las tragedias irresueltas de la Humanidad  se decantan primordialmente y de manera justificada a favor de las situaciones derivadas de la miseria, la desigualdad y la injusticia en los escenarios más críticos de la Tierra. Sin embargo, la mirada en esa dirección no debe impedir centrarla también en aquellos otros que nos son más cercanos, que coexisten con nosotros en la cotidianeidad de nuestro entorno, que tenemos incluso al alcance de la mano. Y es que cuando nos aproximamos al conocimiento de las dimensiones que alcanza la desigualdad en los países que consideramos avanzados, los datos acusan sin paliativos la magnitud de la brecha que separa a los ricos de los pobres.
Basta echar un vistazo a los datos publicados por la OCDE para percatarse de hasta qué punto la dualidad social marca de forma indeleble el panorama social a través de una información suficientemente expresiva como para inducir a profundizar en ella y conocer de cerca, sin tapujos, cómo se manifiesta en la vida de los ciudadanos y en el despliegue o frustración de sus oportunidades en un panorama que en modo alguno debe ser simplificado o ignorado.

Número de veces que la renta media del 10% de la población más rica supera la renta media del 10% de la población más pobre. Fuente: OCDE 

Claramente por encima de la media figuran países que ocupan una posición destacada en el ranking del desarrollo. He ahí, bien identificados, los nombres de Australia, de Japón, de Canadá, de Italia, del Reino Unido, de Israel, de Estados Unidos y de Chile, uno de los Estados socio-económicamente más contrastados del mundo. En ese grupo figura también España, donde, para precisar la dimensión del problema, la renta media del 10% de la población es casi doce veces superior a la renta media del 10% de la población más pobre.
Ahora bien,  más allá de los datos generales, y centrados en el caso de España, resulta pertinente una llamada de atención sobre los riesgos que amenazan el mantenimiento de los derechos esenciales de la población, entre los que la sanidad y la educación ocupan una posición preeminente. Mientras asistimos al lamentable espectáculo que los sitúa en una pendiente regresiva a medida que los recortes aplicados en los presupuestos del Estado no hacen sino deteriorar lo conseguido en ambos servicios básicos – sobre todo, cuando se comprueba que la reducción del 83 % del presupuesto afecta al gasto público directo, con particular incidencia en la política social, y la reducción de las ayudas en cooperación al desarrollo disminuyen en un 72 % - , no está de más recordar el flagrante incumplimiento de compromisos internacionalmente asumidos que ello representa.
Conviene recordar que España suscribió en 1977 el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales por el que el Estado se comprometía a preservar y defender los indicadores que reflejaban una atención expresa a favor de los derechos que dignifican a la persona y aseguran unos estándares esenciales de bienestar. La comprobación de que las medidas de mutilación presupuestaria adoptadas por el Gobierno en estos capítulos pueden ocasionar un efecto traumático sobre la sociedad, y en especial sobre sus sectores más vulnerables, ha motivado la denuncia presentada por varias ONG ante el Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales de la ONU, alegando que el país incumple compromisos internacionales debido a la adopción de medidas “que derogan garantías legales de los derechos sociales” y ante la constatación de que las políticas que se están impulsando, como la reforma laboral, la reforma sanitaria y la reforma educativa empeoran la situación de los grupos sociales más necesitados. 

En cualquier caso, nos encontramos ante una transgresión flagrante de los principios inherentes a la solidaridad que, por lo que se ve, es un valor en crisis, gravemente amenazado en todo el mundo y cuya defensa requiere voces enérgicas y contundentes en todo tipo de foros y espacios de relación.

sábado, 28 de abril de 2012

Tiempos críticos para la Cooperación al Desarrollo



Comienzo a escribir estas líneas motivado por el recuerdo de personas amigas que han dedicado lo mejor de sus vidas al empeño de mejorar la situación de los pueblos empobrecidos de la Tierra. Me vienen a la memoria el nombre de Catalina Montes, cuyo legado en El Salvador nunca será suficientemente valorado; el de Nicolás Castellanos, que en Santa Cruz de la Sierra (Bolivia) ha dejado una huella que rebasa lo inimaginable; el de Borja Santos, que, antes en Ecuador y ahora en Etiopía, no ha hecho sino contribuir a la mejora de las condiciones de vida de personas que viven en circunstancias imposibles; y me acuerdo, en fin, de mis compañeros de la Fundación para el Desarrollo del Municipio Centroamericano, en San José (Costa Rica), estudiosos infatigables de los problemas a que se enfrenta el municipio en Estados sumidos en la disgregación y la impotencia. Mundo difícil este de la ayuda al desarrollo, abierto al sinfín de dificultades y contradicciones a que conducen la desigualdad, la pobreza, la miseria, el hambre, la corrupción y la explotación del ser humano. Mundo henchido de problemas. Nuestro mundo, sin embargo.
Optimista y prometedor, impregnado por un discurso que enfatizaba sobre el “fin de la Historia” y sobre “el fin de los territorios”, al entender que ya no habría fricciones determinadas por el tiempo y el espacio, el siglo XXI abrió sus calendarios con un llamamiento a la esperanza, que se prometía venturosa.  Representantes de 189 países, entre ellos 147 jefes de Estado – todo el planeta, en fin – la Asamblea General de Naciones Unidas aprobó la archiconocida como Declaración de los Objetivos del Milenio. Integraba ocho grandes propósitos, concebidos con el fin de afrontar sin más dilación los principales problemas que aquejaban a la humanidad (salud, alimentación, enseñanza, situación de la mujer, etc.), asumidos como un gran compromiso mundial, como una vigorosa demostración de solidaridad en la que debieran verse implicados cuantos pudieran ayudar en esa dirección, conscientes además de que, en el escenario de confianza propiciado por la globalización, no parecía aventurado marcar el horizonte de 2015 como el momento en el que los retos existentes estuvieran definitivamente afrontados e incluso corregidos.
A la vista de lo sucedido, todo parece indicar que los primeros diez años del siglo XXI han sido en el tema que nos ocupa, como en otros muchos, una década frustrada. Los avances experimentados no cuestionan la magnitud creciente de los problemas irresueltos, que se perpetúan  a través de manifestaciones elocuentes de que hasta qué punto el desarrollo constituye una meta inalcanzable para una gran mayoría de los seres humanos. Sin duda en todo este tiempo el mundo se ha hecho más complejo, a medida que la mundialización de la economía ha traído consigo una modificación significativa en la estructuración espacial de los modelos de crecimiento, a medida que el fortalecimiento de países en otro tiempo considerados “periféricos” (China y Brasil, fundamentalmente) contribuye a redefinir los límites que marcan la concentración de la riqueza, acelerada por la extraordinaria intensidad de los movimientos financieros de carácter especulativo, en un proceso simultáneo a la acentuación y agravamiento de las desigualdades. Dicho de otro modo, si la globalización  ha modificado  las fronteras, antaño estrictas, del desarrollo es evidente que al tiempo agudiza la dimensión de los contrastes en el seno de las sociedades y resalta aún más la entidad espacial y demográfica de la pobreza,  generalizada en todo tipo de escenarios.
En este contexto, el panorama de la solidaridad internacional se enfrenta a una situación crítica, en la que confluyen dos factores, casi coincidentes en el tiempo. De un lado, se asiste a una corriente revisionista que pone en entredicho la utilidad, al considerarla inefectiva, de la ayuda oficial al desarrollo o, más matizadamente, cuestiona los procedimientos utilizados en la gestión y evaluación de determinados proyectos. Y, de otro, no hay que ignorar el incuestionable impacto que de inmediato ha de tener la drástica disminución aplicada a los fondos solidarios. Mientras observamos cómo se aleja, en los países que pretendían aproximarse a él, el objetivo de situar en el 0’7% del PIB el volumen de las ayudas orientadas a este fin,  los ajustes provocados por la crisis financiera en el mundo desarrollado hacen mella profunda en uno de los capítulos que se consideran más prescindibles del presupuesto. Pocos han levantado la voz contra el fortísimo recorte sufrido en España por las transferencias a la AECID y por las cantidades asignadas al Fondo para la Promoción del  Desarrollo, víctimas de la impresionante reducción aplicada al Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación que, con un 54,4% menos, se singulariza por el hecho de ser el más afectado por el desmoche presupuestario.
Todo parece indicar que estamos asistiendo a una nueva etapa en la trayectoria de la solidaridad internacional, que pocos creen que pueda limitarse a un mero paréntesis, a expensas de una recuperación que aún no se atisba en el horizonte. De ahí que prevalezca esa visión restrictiva que, inducida por los mayores controles aplicados a la selección y gestión de los proyectos y sobre todo por la retracción que la crisis ocasiona, aboca a un escenario en el que, por paradójico que parezca, la globalización de la economía que, a comienzos de siglo, presagiaba un clima de confianza a favor de una mayor justicia en la distribución de la riqueza se ha saldado, a la postre, con el afianzamiento de las posiciones defensoras del “sálvese quien pueda”. Entonces ¿quién hablará ya de los Objetivos del Milenio? 

miércoles, 27 de abril de 2011

Noticias de una convocatoria para una manifestación.

Nos hacemos eco del llamamiento que nuestro amigo y colaborador Antonio Aguilera nos hace desde su blog El Espolón. Nos solicita que os demos noticias de una Convocatoria para el proximo 15 de Mayo. El tema es importante para todos. Muy importante, pues no somos simple mera mercancia en manos de politicos y de banqueros. Somos algo mas, y asi hemos de reivindicarlo.

Antonio Aguilera en esta entrada, nos informa de la situación actual. Creo que merece la pena que le dediques cinco minutitos de tu tiempo, lector amigo. Y es que la situación no está para bromas. Vivimos en una crisis global de contornos muy amenazadores, y las victimas siempre somos nosotros: el pueblo llano. Por ello, estimamos que si la política no recobra su autonomía frente a los mercados financieros, y la sociedad no es capaz de manifestar su indignación ante estas conductas, no habrá límites eficaces a la economía especulativa, a la volatilidad financiera y a la desigualdad.

Ya sabeis que Antonio es colaborador de este blog, y también publicó dicha entrada  aquí. 

Vamos ahora a la cuestión. Nos informa Antonio Aguilera que la CONVOCATORIA viene desde aqui:

http://democraciarealya.es/ (Clic en este enlace)

Comienza dicha pagina, cuyo titulo es DEMOCRACIA REAL YA, diciendo asi:

"Nosotros los desempleados, los mal remunerados, los subcontratados, los precarios, los jóvenes… queremos un cambio y un futuro digno. Estamos hartos de reformas antisociales, de que nos dejen en el paro, de que los bancos que han provocado la crisis nos suban las hipotecas o se queden con nuestras viviendas, de que nos impongan leyes que limitan nuestra libertad en beneficio de los poderosos. Acusamos a los poderes políticos y económicos de nuestra precaria situación y exigimos un cambio de rumbo.

Mediante esta plataforma, queremos ayudar a coordinar una acción global y común entre todas aquellas asociaciones, grupos y movimientos ciudadanos que, a través de distintas vías, están intentando contribuir a que la actual situación cambie..."

Se nos convoca a todos a una Manifestación el próximo 15 de Mayo en las capitales de Provincia, en las horas y lugares que podéis comprobar en dicha página. 

En este blog difundimos nuestro Manifiesto por la Solidaridad. Pero como ningun Manifiesto tiene vocación de verdad exclusiva ni excluyente, sino que se trata de aunar esfuerzos para conseguir  entre todos  una sociedad más justa, transcribimos a continuación el Manifiesto de dicha Plataforma,  ("Democracia real ya"),  que podéis consultar en dicha misma página, o  haciendo clic aquí.

"Somos personas normales y corrientes. Somos como tú: gente que se levanta por las mañanas para estudiar, para trabajar o para buscar trabajo, gente que tiene familia y amigos. Gente que trabaja duro todos los días para vivir y dar un futuro mejor a los que nos rodean.

Unos nos consideramos más progresistas, otros más conservadores. Unos creyentes, otros no. Unos tenemos ideologías bien definidas, otros nos consideramos apolíticos… Pero todos estamos preocupados e indignados por el panorama político, económico y social que vemos a nuestro alrededor. Por la corrupción de los políticos, empresarios, banqueros… Por la indefensión del ciudadano de a pie.

Esta situación nos hace daño a todos diariamente. Pero si todos nos unimos, podemos cambiarla. Es hora de ponerse en movimiento, hora de construir entre todos una sociedad mejor. Por ello sostenemos firmemente lo siguiente:

• Las prioridades de toda sociedad avanzada han de ser la igualdad, el progreso, la solidaridad, el libre acceso a la cultura, la sostenibilidad ecológica y el desarrollo, el bienestar y la felicidad de las personas.

• Existen unos derechos básicos que deberían estar cubiertos en estas sociedades: derecho a la vivienda, al trabajo, a la cultura, a la salud, a la educación, a la participación política, al libre desarrollo personal, y derecho al consumo de los bienes necesarios para una vida sana y feliz.

• El actual funcionamiento de nuestro sistema económico y gubernamental no atiende a estas prioridades y es un obstáculo para el progreso de la humanidad.

• La democracia parte del pueblo (demos=pueblo; cracia=gobierno) así que el gobierno debe ser del pueblo. Sin embargo, en este país la mayor parte de la clase política ni siquiera nos escucha. Sus funciones deberían ser la de llevar nuestra voz a las instituciones, facilitando la participación política ciudadana mediante cauces directos y procurando el mayor beneficio para el grueso de la sociedad, no la de enriquecerse y medrar a nuestra costa, atendiendo tan sólo a los dictados de los grandes poderes económicos y aferrándose al poder a través de una dictadura partitocrática encabezada por las inamovibles siglas del PPSOE.

• El ansia y acumulación de poder en unos pocos genera desigualdad, crispación e injusticia, lo cual conduce a la violencia, que rechazamos. El obsoleto y antinatural modelo económico vigente bloquea la maquinaria social en una espiral que se consume a sí misma enriqueciendo a unos pocos y sumiendo en la pobreza y la escasez al resto. Hasta el colapso.

• La voluntad y fin del sistema es la acumulación de dinero, primándola por encima de la eficacia y el bienestar de la sociedad. Despilfarrando recursos, destruyendo el planeta, generando desempleo y consumidores infelices.

• Los ciudadanos formamos parte del engranaje de una máquina destinada a enriquecer a una minoría que no sabe ni de nuestras necesidades. Somos anónimos, pero sin nosotros nada de esto existiría, pues nosotros movemos el mundo.

• Si como sociedad aprendemos a no fiar nuestro futuro a una abstracta rentabilidad económica que nunca redunda en beneficio de la mayoría, podremos eliminar los abusos y carencias que todos sufrimos.

• Es necesaria una Revolución Ética. Hemos puesto el dinero por encima del Ser Humano y tenemos que ponerlo a nuestro servicio. Somos personas, no productos del mercado. No soy sólo lo que compro, por qué lo compro y a quién se lo compro.

Por todo lo anterior, estoy indignado.
Creo que puedo cambiarlo.
Creo que puedo ayudar.
Sé que unidos podemos.
Sal con nosotros. Es tu derecho."

Dicho queda: NO SOMOS MERCANCIA EN MANOS DE POLITICOS Y DE BANQUEROS.  SOMOS ALGO MAS, Y HEMOS DE REIVINDICARLO ANTE QUIEN Y COMO CORRESPONDE. Tu decides, lector amigo. Creimos importante darte noticias de esta Convocatoria. Ahora, juzga segun tu prudente criterio, decide con libertad y actúa como desees.


Saludos.

jueves, 21 de abril de 2011

Quiebra moral del sistema capitalista

El llamado "cuarto poder", el de los grandes medios de comunicación, está hoy bajo las órdenes del poder político y, sobre todo, del económico.

Uno. Los argumentos económicos son insuficientes para comprender las causas profundas del desastre que estamos viviendo. No solo ha habido "fallos" de la regulación financiera y "errores" de política, como dicen los economistas. Hay algo más intrigante: una quiebra moral del nuevo capitalismo que emergió en los años ochenta del siglo pasado.

El "nuevo héroe" del capitalismo lo quiere todo y ahora busca la rentabilidad inmediata

Sus desvaríos los pagan los ciudadanos con sus impuestos y la pérdida de conquistas sociales
Si no se toma en consideración esa quiebra moral es imposible comprender la crisis financiera de 2008. Y, lo que es más importante, tampoco se ven algunos de los destrozos que deja: la deslegitimación social de la economía de mercado; una deslegitimación que abarca a las políticas que están haciendo los Gobiernos.

Es descorazonador ver cómo se utiliza el argumento del too big to fail [demasiado grande para caer] con el fin de justificar el rescate público de los bancos y el mantenimiento del empleo y sueldo a los banqueros, haciendo pagar al resto la factura con sus impuestos y recortes de gastos sociales. Esa "medicina", además de culpabilizar a las víctimas, aumentará la desigualdad.

El riesgo es, entonces, el desprestigio de la política democrática y la aparición de problemas serios de gobernabilidad de nuestras sociedades.

Dos. Para comprender las raíces de esa quiebra moral, es necesario cruzar las fronteras del análisis económico y adentrarse en otras disciplinas que captan mejor los fundamentos éticos de la economía, basados en valores como la confianza, la equidad, la justicia o la buena fe en las relaciones económicas; y las consecuencias negativas de la desigualdad, el fraude, el expolio o la corrupción.

Esa convicción me ha llevado a coordinar un ensayo colectivo que en su propio título expresa esa necesidad: La crisis de 2008. De la economía a la política y más allá, editado en la colección Mediterráneo Económico de Fundación Cajamar (www.mediterraneoeconomico.com). Junto a la opinión de economistas, incluye la de filósofos, sociólogos, historiadores, periodistas, ensayistas y novelistas. Aunque sus miradas son diferentes, la polifonía de voces no desentona. Al contrario, ofrece una visión más comprensiva, en la que las voces de los economistas se ven complementadas por la de otros pensadores y científicos sociales.

Tres. Los economistas ofrecen cuatro tipos de explicaciones, no excluyentes entre sí, que descansan sobre la idea de "fallos", "errores" y "desequilibrios".

La primera, atribuye la burbuja de crédito y la asunción de riesgos a los "fallos" de la desregulación financiera que propició la desaparición del viejo modelo de banca prudente y aburrida, que mantenía el riesgo en su propio balance, y fomentó nuevas prácticas ("innovación financiera") que llevaron a la toma de riesgos excesivos para esparcirlos por todo el globo.

La segunda, se centra en los "errores" de una prolongada política de bajos tipos de interés practicadas en Estados Unidos (para evitar la recesión posterior a la explosión de la burbuja punto.com a inicios del 2000), y en Europa (para intentar sacar a Alemania de su anorexia posintegración).

La tercera se fija en los "desequilibrios globales", que hicieron que algunos grandes exportadores de manufacturas, como China y Alemania, en vez de consumir esos ingresos crearan grandes masas de ahorro (global savings glut) que financiaron la burbuja de crédito en EE UU y en la periferia europea.

Una cuarta explicación vincula la burbuja de crédito y la burbuja inmobiliaria con la desigualdad. Incapaces de hacerle frente mediante políticas redistributivas, los Gobiernos habrían utilizado el crédito barato y las políticas de desgravación a la vivienda para compensar la caída de ingresos de las clases medias y trabajadoras. El hecho de que la burbuja inmobiliaria haya sido más intensa en los países del Atlántico Norte, como España, parece apoyar esa hipótesis.

Cuatro. Los no economistas dirigen la mirada hacia otro lugar. Buscan las raíces de la crisis en una "quiebra moral" de la economía que se habría producido en los años noventa.

Estamos ante un fenómeno intrigante. Algo sucedió en los ochenta que invirtió la tendencia a la reducción de la desigualdad desde la II Guerra Mundial. A partir de los ochenta la distribución de la renta se hizo más desigual. Los ricos, especialmente en el sector financiero, se han hecho cada vez más ricos.

Las causas no están claras. Coincidió con cambios de diverso tipo: tecnológicos (las nuevas tecnologías de la información y las telecomunicaciones), económicos (la globalización), políticos (caída del muro de Berlín) e ideológicos (aparición de la ideología del mercado libre de trabas). Pero parecen haber tenido más influencia las políticas desreguladoras y la debilitación de instituciones que ejercían un cierto control social, como los sindicatos y los medios de comunicación.

La caída del muro de Berlín y del socialismo jugó un papel decisivo. Paradójicamente, no solo dejó huérfano de fundamento ético al socialismo, sino también al capitalismo. La vieja ideología calvinista, basada en la ética del esfuerzo y la responsabilidad individual, dejó paso a una nueva ideología donde la retórica de las "leyes impersonales del libre mercado" impediría juzgar la conducta de los actores desde una perspectiva moral. Es decir, la lógica del mercado haría desaparecer el libre albedrío y, por tanto, la responsabilidad individual. La economía quedaría así liberada de fundamentos éticos.

Esta falacia dio carta de naturaleza al "nuevo héroe" del capitalismo. Un personaje amoral, desacomplejado, libre de cualquier tipo de cortapisas, que lo quiere todo y ahora, que busca maximizar el valor de la acción y su rentabilidad inmediata, y no a la creación de valor económico a largo plazo. Además, se beneficia del paraguas del llamado "riesgo moral": sabe que las consecuencias negativas de sus acciones no las pagará él, sino la sociedad que vendrá a su rescate.

Los economistas han tenido un papel importante en esa quiebra ética. Aunque saben poco de cómo funciona el mundo real, practican una economía arrogante, basada en supuestos idealizados del comportamiento económico, que han utilizado para apoyar políticas de libre mercado. Solo una economía humilde, que reconozca que sabe poco sobre los mercados financieros, será fuente de progreso y estabilidad.

Cinco. Si es cierta esta quiebra moral de la economía, la pretensión bienintencionada de que corrigiendo los "fallos" de la regulación financiera será suficiente para acabar con las conductas amorales y meter al genio de la inestabilidad financiera dentro de la botella es un wishful thinking, una ilusión interesada.

La evidencia de que es una falsa solución está en la rápida reaparición de las mismas conductas de riesgo y sobresueldos protagonizadas por los responsables de las agencias de rating y de las instituciones financieras que causaron el desastre y fueron rescatadas con dinero público. Causa sonrojo ver la desfachatez con que vuelven a practicar las mismas conductas. No es que sean inmorales, son amorales. Practican un "fraude inocente".

Una salida estable y duradera a la crisis requiere una refundación moral del capitalismo. No creo que necesitemos otro capitalismo, pero sí necesitamos salvar al capitalismo de estos capitalistas. El problema es que la política ha perdido autonomía y capacidad para hacerlo. Causa desazón ver la confesión de impotencia de David Cameron en el Parlamento británico al señalar que su Gobierno no puede hacer nada para frenar esas conductas.

Pero si la política no recobra su autonomía frente a los mercados financieros, y la sociedad no es capaz de manifestar su indignación ante estas conductas, no habrá límites eficaces a la economía especulativa, a la volatilidad financiera y a la desigualdad.

De ser así, el mayor riesgo de la próxima década será la creciente ingobernabilidad de nuestras sociedades democráticas. Algunas señales apuntan ya en esa dirección.

Antón Costas es catedrático de Política Económica de la Universidad de Barcelona.

domingo, 3 de abril de 2011

José Luis Sampedro escribe el prólogo de “¡Indignaos!” de Stéphane Hessel





28.02.2011 · periodismohumano · José Luis Sampedro ·

Yo también nací en 1917. Yo también estoy indignado. También viví una guerra. También soporté una dictadura. Al igual que a Stéphane Hessel, me escandaliza e indigna la situación de Palestina y la bárbara invasión de Irak. Podría aportar más detalles, pero la edad y la época bastan para mostrar que nuestras vivencias han sucedido en el mismo mundo. Hablamos en la misma onda. Comparto sus ideas y me hace feliz poder presentar en España el llamamiento de este brillante héroe de la Resistencia francesa, posteriormente diplomático en activo en muchas misiones de interés, siempre a favor de la paz y la justicia.

¡INDIGNAOS! Un grito, un toque de clarín que interrumpe el tráfico callejero y obliga a levantar la vista a los reunidos en la plaza. Como la sirena que anunciaba la cercanía de aquellos bombarderos: una alerta para no bajar la guardia.
Al principio sorprende. ¿Qué pasa? ¿De qué nos alertan? El mundo gira como cada día. Vivimos en democracia, en el estado de bienestar de nuestra maravillosa civilización occidental. Aquí no hay guerra, no hay ocupación. Esto es Europa, cuna de culturas. Sí, ése es el escenario y su decorado. Pero ¿de verdad estamos en una democracia? ¿De verdad bajo ese nombre gobiernan los pueblos de muchos países? ¿O hace tiempo que se ha evolucionado de otro modo?

Actualmente en Europa y fuera de ella, los financieros, culpables indiscutibles de la crisis, han salvado ya el bache y prosiguen su vida como siempre sin grandes pérdidas. En cambio, sus víctimas no han recuperado el trabajo ni su nivel de ingresos. El autor de este libro recuerda cómo los primeros programas económicos de Francia después de la segunda guerra mundial incluían la nacionalización de la banca, aunque después, en épocas de bonanza, se fue rectificando. En cambio ahora, la culpabilidad del sector financiero en esta gran crisis no sólo no ha conducido a ello; ni siquiera se ha planteado la supresión de mecanismos y operaciones de alto riesgo. No se eliminan los paraísos fiscales ni se acometen reformas importantes del sistema. Los financieros apenas han soportado las consecuencias de sus desafueros. Es decir, el dinero y sus dueños tienen más poder que los gobiernos. Como dice Hessel, “el poder del dinero nunca había sido tan grande, insolente, egoísta con todos, desde sus propios siervos hasta las más altas esferas del Estado. Los bancos, privatizados, se preocupan en primer lugar de sus dividendos, y de los altísimos sueldos de sus dirigentes, pero no del interés general”

¡INDIGNAOS!, les dice Hessel a los jóvenes, porque de la indignación nace la voluntad de compromiso con la historia. De la indignación nació la Resistencia contra el nazismo y de la indignación tiene que salir hoy la resistencia contra la dictadura de los mercados. Debemos resistirnos a que la carrera por el dinero domine nuestras vidas. Hessel reconoce que para un joven de su época indignarse y resistirse fue más claro, aunque no más fácil, porque la invasión del país por tropas fascistas es más evidente que la dictadura del entramado financiero internacional. El nazismo fue vencido por la indignación de muchos, pero el peligro totalitario en sus múltiples variantes no ha desaparecido. Ni en aspectos tan burdos como los campos de concentración (Guantánamo, Abu Gharaib), muros, vallas, ataques preventivos y “lucha contra el terrorismo” en lugares geoestratégicos, ni en otros mucho más sofisticados y tecnificados como la mal llamada globalización financiera.

¡INDIGNAOS!, repite Hessel a los jóvenes. Les recuerda los logros de la segunda mitad del siglo XX en el terreno de los derechos humanos, la implantación de la Seguridad Social, los avances del estado de bienestar, al tiempo que les señala los actuales retrocesos. Los brutales atentados del 11-S en Nueva York y las desastrosas acciones emprendidas por Estados Unidos como respuesta a los mismos, están marcando el camino inverso. Un camino que en la primera década de este siglo XXI se está recorriendo a una velocidad alarmante. De ahí la alerta de Hessel a los jóvenes. Con su grito les está diciendo: “Chicos, cuidado, hemos luchado por conseguir lo que tenéis, ahora os toca a vosotros defenderlo, mantenerlo y mejorarlo; no permitáis que os lo arrebaten”.

¡INDIGNAOS! Luchad, para salvar los logros democráticos basados en valores éticos, de justicia y libertad prometidos tras la dolorosa lección de la segunda guerra mundial. Para distinguir entre opinión pública y opinión mediática, para no sucumbir al engaño propagandístico. “Los medios de comunicación están en manos de la gente pudiente”, señala Hessel. Y yo añado: ¿quién es la gente pudiente? Los que se han apoderado de lo que es de todos. Y como es de todos, es nuestro derecho y nuestro deber recuperarlo al servicio de nuestra libertad.

No siempre es fácil saber quién manda en realidad, ni cómo defendernos del atropello. Ahora no se trata de empuñar las armas contra el invasor ni de hacer descarrilar un tren. El terrorismo no es la vía adecuada contra el totalitarismo actual, más sofisticado que el de los bombarderos nazis. Hoy se trata de no sucumbir bajo el huracán destructor del “siempre más”, del consumismo voraz y de la distracción mediática mientras nos aplican los recortes.

¡INDIGNAOS!, sin violencia. Hessel nos incita a la insurrección pacífica evocando figuras como Mandela o Martin Luther Kingo. Yo añadiría el ejemplo de Gandhi, asesinado precisamente en 1948, año de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, de cuya redacción fue partícipe el propio Hessel. Como cantara Raimon contra la dictadura: Digamos NO. Negaos. Actuad. Para empezar, ¡INDIGNAOS!

 ¡INDIGNAOS! Stéphane Hessel. Prólogo de José Luis Sampedro  (El libro ya está a la venta en español)

.•¡Indígnese usted! 11.01.2011 por Federico Mayor Zaragoza
Si hay una persona con autoridad moral para hacer estas reflexiones y ser escuchado es Stéphane Hessel, liberado de los campos de concentración de Duchenwal y único co-redactor de la Declaración Universal de los Derechos Humanos que vive, lúcido, que nos llama, por el apremio de los años y las circunstancias actuales, a la “insurrección pacífica”. “La indiferencia, advierte, es la peor de las actitudes”. Debemos reaccionar.

domingo, 27 de marzo de 2011

Empatía de un escéptico-agnóstico por Moseñor Romero


Hay situaciones en la vida que no tienen fácil explicación.
En mi caso es la admiración por Monseñor Romero ¿Será porque fue asesinado defendiendo a los pobres?
- Será.
Tambien a  Borges, en cierta ocasión, le preguntaron que por qué rezaba siendo ateo. Él contestó la verdad: "se lo prometí a mi madre"
Saludos revulsivos de Antonio Aguilera (a ateos, creyentes, escépticos, pasotas, bohemios, tristes, optimistas  y demás gentes) 

Conmemoran 31 Aniversario del asesinato de monseñor Romero

Los actos tienen como telón de fondo el triunfo del izquierdista Mauricio Funes, quien recordó que el mensaje profético del arzobispo será la ruta de su accionar
 Centenares de feligreses conmemoran el vigésimo noveno aniversario del asesinato del arzobispo Óscar Romero con misas en la capital y en la mayoría de iglesias de todo el país. Los salvadoreños conmemoran el vigésimo noveno aniversario del asesinato de Oscar Arnulfo Romero con la esperanza de que el nuevo gobierno de izquierda, que asumirá el 1 de junio, cumpla su legado para con los pobres. Bajo la coordinación de la fundación que lleva el nombre del extinto arzobispo, los actos tienen como telón de fondo el triunfo en los comicios del pasado 15 de marzo del periodista Mauricio Funes, con el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional, FMLN, de izquierda.

"La conmemoración del martirio de monseñor Romero tiene este año un especial signo de esperanza. Esperamos que el nuevo presidente, Funes, ayude a los pobres", declaró el presidente de la Fundación Romero, monseñor Ricardo Urioste. Al proclamarse presidente, Funes recordó que "el mensaje profético" del arzobispo asesinado, para quien la iglesia debía tener una opción preferencial por los pobres, "será la ruta de mi accionar".

Monseñor Urioste reconoce que ayudar a los pobres en El Salvador se constituirá en un desafío por "la infinidad de problemas", pero estima que "con creatividad" se puede lograr un cambio. El Salvador, con escasos 20.742 kilómetros cuadrados y 5,8 millones de habitantes, tiene una pobreza del 35% según datos del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, PNUD.

"Cese la represión" fueron sus últimas palabras
Más allá de luchar por los más necesitados, el presidente de la Fundación Romero espera que Funes admita "la responsabilidad" del Estado por no haber investigado un asesinato que conmovió a la comunidad internacional. Defensor de una iglesia con opción preferencial por los pobres y por denunciar la injusticia social y la represión militar vigente en El Salvador, Romero fue asesinado el 24 de marzo de 1980 por un francotirador contratado por la ultraderecha, que le disparó cuando oficiaba misa en el hospital de cancerosos la Divina Providencia, en el noroeste de San Salvador.

"En nombre de Dios, pues, y en nombre de este sufrido pueblo cuyos lamentos suben hasta el cielo cada día más tumultuosos, les suplico, les ruego, les ordeno en nombre de Dios: cese la represión",fueron las últimas palabras que dirigió Romero a los miembros de los cuerpos de seguridad y a los soldados.

Una comisión de la Verdad, creada por la ONU en 1993, culpó como autor intelectual del asesinato de Romero al mayor del ejército Roberto D'Aubuisson.

jueves, 10 de marzo de 2011

Jose Luis Sampedro

Aqui lo teneis, en una imagen tomada de la wiki. El profesor Jose Luis Sampedro acaba de recibir el Premio internacional Menendez Pelayo. Me identifico mucho con su modo de pensar, y con la tristeza que siente este insigne escritor, humanista y economista español al percibir esta materialista y cruel realidad en la que vivimos, carente de valores.

Me consuela saber que no soy  ni somos los únicos. Con ese espiritu, el mismo que nos hizo redactar el Manifiesto por la Solidaridad, es gratificante comprobar que las grandes cabezas pensantes de este pais piensan lo mismo que  nosotros,  gente llana: que es indignante e intolerable que el 20 % de la población posea el 80 % de los medios de producción: es intrinsecamente perversa e injusta esta situación. Fijaros: ya tiene 93 años y sin embargo, su mente lúcida sigue rebelandose contra esta injusticia. Y de eso se trata: no podemos evitar que nos pisen con la bota, pero al menos, no aplaudamos a la bota que nos pisa: denunciemosla, chillemos si es necesario: no callemos, no toleremos, no consintamos.

No.

Brindo por usted, maestro. Enhorabuena.  Felicidades y gracias por su  inmejorable ejemplo. Su modo de pensar nos gusta e inspira a muchos.

Os dejo este video.


Saludos.

domingo, 30 de enero de 2011

MANIFIESTO POR LA SOLIDARIDAD, 2º ANIVERSARIO

Hoy hace justamente dos años (30 de Enero de 2009), miles de blogs en todo el mundo publicaban nuestro Manifiesto por la Solidaridad.

Ese día, en INTERNET se escuchó un súblime canto a la igualdad y a la solidaridad con los necesitados: con los que nada tienen. El Manifiesto alcanzó la suma de más de dos millones de páginas -en español- que lo publicaban. Lo tradujimos a otras nueve lenguas. Un espiritu de entusiasmo y de alegria se apoderó de todos.

Ya ha pasado un año desde que aquel sueño nos unió a todos. El mundo no ha mejorado en ese aspecto: está peor. Por eso, desde aquí os propongo a todos hacer todos los años, cada 30 de Enero una llamada solidaria: que toda la Red se haga eco de que un buen dia, un puñado de hombres y mujeres compartieron un sueño.

Que ese sueño se extienda por todo el mundo. Que se universalice; que se tome conciencia del problema, recordándoselo al mundo todos los años. Por ello, mientras una sola persona muera de hambre en este mundo, repito, mientras un solo ser humano fallezca de desnutrición, -y este blog siga vivo-, seguiremos publicando todos los años, cada 30 de Enero, el Manifiesto por la Solidaridad.

Queda mucho por hacer, fallecen a cada instante miles de inocentes. Por ello, mantengamos este recordatorio perpetuo, como condena expresa a esa injusticia cotidiana e ignorada por los poderosos; a ese silencioso genocidio de tantos y tantos inocentes. Y hemos de hacerlo en la esperanza de que cunda esta iniciativa y que todos los años, cada 30 de Enero, Internet sea una voz unica y solidaria que sacuda las conciencias del mundo.

A continuación, el Manifiesto por la Solidaridad, tal y como se publicó hace DOS años. Mi sincero y profundo agradecimiento para todos los bloggers que hagan lo propio; porque lo importante son ellos, los desheredados: con ellos, por ellos y para ellos.

. . . . . . . . . . . .


"Quien mejor que Gandhi para presentar hoy, con sus propias palabras, el Manifiesto que aquí publico. Las frases que a continuación leeréis, todas ellas de Gandhi, resumen perfectamente, en mi opinión, el contenido y el espíritu de este “Manifiesto por la Solidaridad”.

“En la Tierra hay suficiente para satisfacer las necesidades de todos, pero no tanto como para satisfacer la avaricia de algunos”.

“Mañana tal vez tengamos que sentarnos frente a nuestros hijos y decirles que fuimos derrotados. Pero no podremos mirarlos a los ojos y decirles que viven así porque no nos animamos a pelear”.

"Dicen que soy héroe, yo débil, tímido, casi insignificante, si siendo como soy hice lo que hice, imagínense lo que pueden hacer todos ustedes juntos”.

Unamos, pues, todos nuestras voces. Con ese espíritu común, y justamente cuando se van a cumplir 61 años del fallecimiento de Gandhi, el autor de este blog, Cornelivs, publica el Manifiesto por la Solidaridad. Invito, pues, a todos los que compartan este mensaje solidario y así lo deseen (amigos, conocidos, lectores y demás interesados) a que lo publiquen también en sus blogs y que lo difundan a todos los medios de comunicación posibles. Me gustaría que cada blogger, cuando coloque en su blog este Manifiesto, recuerde lo que pensaba Gandhi: "Casi todo lo que realice será insignificante, pero es muy importante que lo haga" y también que “Lo más atroz de las cosas malas de la gente mala es el silencio de la gente buena”.

A continuación, publico el texto del Manifiesto por la Solidaridad, y lo hago en español, francés, inglés, y con enlaces a las traducciones en otras lenguas: gallego, catalán, euskera, hebreo, japonés, italiano, portugués, alemán y sueco.



MANIFIESTO POR LA SOLIDARIDAD


QUIENES SOMOS:

Los que suscribimos este manifiesto somos ciudadanos en el pleno uso de nuestros derechos civiles, y titulares de la soberanía popular, de la cual emanan los poderes del Estado.

Los firmantes nos dirigimos a todos los ciudadanos del mundo, conocedores de la situación de pobreza, hambre y enfermedad en la que se encuentra gran parte de la población humana en un momento histórico, como el actual, en el que se disponen de los suficientes medios políticos, económicos y científicos que pudieran solucionar estos problemas.

Este manifiesto tiene vocación de universalidad, y va dirigido a toda la humanidad, a cada ser humano que habita el planeta, para que tome conciencia de la terrible situación a la que se enfrentan millones de personas y de alguna manera actúe en consecuencia para terminar con esta insostenible situación. Por ello la versión original en español será traducida a diversas lenguas, pues nuestro propósito consiste en hacer oír la voz de la opinión pública en los lugares en las que se toman las decisiones políticas y económicas del mundo.


A QUIÉN NOS DIRIGIMOS:

Nos dirigimos a la clase política gobernante de nuestros países; así como a los más altos mandatarios de las Organizaciones Internacionales, tales como la Organización de las Naciones Unidas, y a los Presidentes y Gobiernos de los países más poderosos económicamente de la Tierra.



LES MANIFESTAMOS:

1.- Que este texto tiene su origen en la constatación de la extrema situación de necesidad y de hambre que sufre una gran parte de la población de la Tierra y en el desigual e injusto reparto de bienes que existe actualmente en el mundo. Entendemos que la ecuanimidad y la armonía en el mundo tienen por base el reconocimiento de la dignidad intrínseca y de los derechos iguales e inalienables de todos los miembros de la familia humana, por lo cual es inadmisible que una gran parte de la población mundial tenga que enfrentarse a una realidad tan precaria, a tal grado de injusticia y desigualdad, a tanta hambre, pobreza y desnutrición.

2.- Que consideramos que dicha situación es intrínsecamente perversa y no admisible ni moral ni éticamente, dado que todos los seres humanos nacen libres e iguales. Igualmente, tenemos presente que todos los ciudadanos del mundo tienen esos derechos desde el mismo instante de su nacimiento y no como una promesa futura cuya conquista dependa de la realidad política, social o económica de sus países.

3.- Que defendemos que es completamente injusto, inmoral y un crimen humanitario punible ante los tribunales internacionales y la Historia que, en pleno Siglo XXI, existan seres humanos que pasen hambre en el mundo, y que mueran por ello. Que es un agravante de ese crimen que, existiendo las leyes internacionales suficientes, así como los medios técnicos, económicos y científicos para corregir dicha situación, los que ejercen el poder en el mundo no lleven a cabo las acciones necesarias para solucionar lo que generaciones futuras calificarán de verdadero genocidio en el que serán culpables todos aquellos que, teniendo los medios para solucionar el problema, no los hayan empleado.

4.- Que consideramos que esta injusta situación es contraria al Derecho Natural, a los Derechos Humanos y a las normas de la más elemental ética, y entendemos que ha llegado el momento de que la voz de la opinión pública exija de sus gobernantes el final de tal estado de cosas.

5.- Que el presente manifiesto no es un manifiesto utópico; y que tampoco es un manifiesto político, ni se pretende con el mismo la instauración de un nuevo orden político o socio-económico mundial, ni ningún menoscabo del tejido empresarial, sanitario y social del mundo desarrollado, sino la más elemental justicia con los desfavorecidos.


POR TODO ELLO, EXIGIMOS A NUESTROS GOBERNANTES:

1.- La adopción de medidas inmediatas y urgentes para paliar tal situación de hambre, enfermedad y desnutrición en el tercer mundo. Consideramos que tales medidas no constituyen una utopía, sino que son perfectamente viables y posibles.

2.- Mantener el compromiso de cumplir los Objetivos del Milenio que, establecidos por Naciones Unidas en el año 2000, definen los principios a los que ha de ajustarse la actuación de los países y del sistema económico internacional para superar, con el horizonte fijado en 2015, las injusticias que aquejan a la humanidad.

3.- La realización de acciones solidarias sistemáticas con los países más desfavorecidos y que se establezca un orden lógico y humano de prioridades en la política económica, con proyectos inteligentes que creen riqueza y puestos de trabajo en los países afectados, facilitando un desarrollo sostenible y un progreso que les ayude a la consolidación de una red sanitaria, económica y social estable que haga posible el retorno a una situación de partida igualitaria.

4.- Que se tomen las medidas necesarias para que los países ricos destinen una parte de sus presupuestos a la creación de riqueza, de empresas y de fuentes de trabajo en los países afectados; así como la adopción de un acuerdo internacional, que debería subscribirse en la ONU de obligado cumplimiento para los países desarrollados.

5.- La implantación de un código ético que regule la estrategia de las empresas multinacionales, así como la eliminación de los paraísos fiscales y la aplicación de la tasa Tobin, ú otra similar, a las transacciones comerciales internacionales, que permita crear un fondo de solidaridad gestionado por Naciones Unidas.

6.- No aceptaremos simples declaraciones de principios que no se traduzcan en políticas concretas. En definitiva, APELAMOS al sentido de la generosidad y humanidad de todos, y fundamentalmente de la clase política internacional económicamente poderosa.

Desde la tierra que espera y cree firmemente en la Solidaridad que construya un mundo mejor y más justo, a 30 de enero de 2009"




MANIFESTE POUR LA SOLIDARITÉ


QUI SOMMES-NOUS:

Les adhérents à ce manifeste sommes des citoyens en plein usage de nos droits civils et titulaires de la souveraineté populaire, de laquelle émanent les pouvoirs de l'État.

Les signataires nous nous adressons à tous les citoyens du monde, informés de la situation de pauvreté, de famine et de maladie dans laquelle se trouve une grande partie de la population humaine dans un moment historique, comme l'actuel, où l'on dispose des moyens suffisants tant dans les domaines politiques, économiques et scientifiques qui pourraient résoudre ces problèmes.

Ce manifeste a une vocation d'universalité et s'adresse à l'humanité entière, à chaque être humain qui habite cette planète afin qu'il prenne conscience de la terrible situation à laquelle sont confrontés des millions de personnes et d'une certaine façon agisse en conséquence pour mettre fin à cette situation. Pour ce faire la version originale en espagnol sera traduite en diverses langues, car notre intention est de faire entendre la voix de l'opinion publique jusqu'aux lieux où se prennent les décisions politiques et économiques concernant le monde.


Á QUI NOUS NOUS ADRESSONS:

Nous nous adressons à la classe politique gouvernante de nos pays, ainsi qu'aux plus hauts mandataires Des Organisations Internationales, telles que l'Organisation des Nations Unies, et aux Présidents et Gouvernements des pays les plus puissants, économiquement parlant, de la Terre.


NOUS LEUR MANIFESTONS :

1.- Que ce texte émane de la constatation de la situation extrême de besoin et de famine que souffre une grande partie de la population de la Terre et de l'injuste distribution des biens existants aujourd'hui dans le monde. Nous entendons que l'impartialité et l'harmonie dans le monde ont pour base la reconnaissance de la dignité intrinsèque et des droits égaux et inaliénables de tous les membres de la famille humaine, raison pour laquelle il est inadmissible qu'une grande partie de la population mondiale doive affronter une réalité si précaire, à un degré tel d'injustice et d'inégalité, à tant de famine, de pauvreté et de dénutrition.

2.- Que nous considérons que dite situation est de façon inhérente perverse et inadmissible ni moralement ni éthiquement, étant donné que tous les êtres humains naissent libres et égaux .De la même manière, nous n'oublions pas que tous les citoyens du monde ont ces droits dès leur naissance et non comme une promesse future dont la conquête dépend de la réalité politique, sociale et économique de leurs pays.

3.-Que nous défendons qu'il est absolument injuste, immoral et un crime humanitaire punissable devant les tribunaux internationaux et l'Histoire que, en plein XXI ème Siècle, existent des êtres humains qui souffrent de faim dans le monde et qui en meurent. Que c'est une circonstance aggravante de ce crime qu'existant les lois internationales suffisantes, ainsi que les moyens techniques, économiques et scientifiques pour corriger cette situation, ceux qui exercent le pouvoir dans le monde ne réalisent les actions nécessaires pour résoudre ce que les futures générations qualifieront d'authentique génocide dont seront coupables tous ceux qui tout en ayant les moyens pour résoudre ce problème ne les auront pas utilisés.

4.- Que nous considérons que cette situation injuste est contraire au Droit Naturel, aux Droits Humains et aux règles de l'éthique la plus élémentaire et nous pensons que le moment est venu que la voix de l'opinion publique exige de ses dirigeants la fin d'un tel état des choses.

5.- Que ce présent manifeste n'est pas un manifeste utopique; ni un manifeste politique, ni nous prétendons avec ceci l'instauration d'un nouvel ordre politique ou socio-économique mondial, ni aucun discrédit des réseaux entreprise, sanitaire et social du monde développé, sinon la justice la plus élémentaire envers les plus démunis.


POUR TOUTES CES RAISONS , NOUS EXIGEONS DE NOS DIRIGEANTS:

1.- L'adoption de mesures immédiates et urgentes pour mettre fin à la situation de famine, de maladie et dénutrition dans le Tiers-Monde. Nous considérons que de telles mesures ne constituent pas une utopie, sinon qu'elles sont parfaitement viables et possibles.

2.- Maintenir le compromis de remplir les Objectifs du Millénaire qui, établis par les Nations Unies en 2000, définissent les principes sur lesquels doit s'adapter la conduite des pays et du système économique international pour surmonter, avec comme horizon 2015, les injustices dont souffrent l'humanité.

3.- La réalisation d'actes solidaires systématiques envers les pays les plus démunis et que s'établisse un ordre logique et humain de priorités en politique économique, avec des projets intelligents qui créent richesse et emploi dans les pays affectés, facilitant un développement soutenable et un progrès qui les aide à consolider un réseau sanitaire, économique et social stable qui rende possible le retour à une situation de départ égalitaire.

4.- Que les mesures nécessaires soient prises afin que les pays riches destinent une part de leurs budgets à la création de richesse et d'entreprises et de sources de travail dans les pays affectés ; ainsi que l'adoption d'un accord international qui devrait se souscrire à la ONU et d'application obligatoire de la part des pays développés.

5.- l'implantation d'un code éthique qui contrôle la stratégie des entreprises multinationales, ainsi que l'élimination des paradis fiscaux et l'application de la taxe Tobin, ou une autre de semblable quand aux transactions commerciales internationales qui permette de créer un fonds de solidarité géré par les Nations Unies.

6.- Nous n'accepterons pas de simples déclarations de principes qui ne se traduisent en politiques concrètes. En définitive, NOUS FAISONS APPEL au sens de la générosité et de l'humanité de tous et fondamentalement de la classe politique internationale, économiquement puissante.


Depuis la Terre qui espère et croit fermement en la Solidarité qui puisse construire un monde meilleur et plus juste, le 30 janvier 2009.


MANIFESTO ON BEHALF OF SOLIDARITY.

WHO WE ARE:

We, the endorsers of this Manifesto, are citizens on total use of our civil rights and holders of popular sovereignty, from where State Powers are emanated.

We, the signers, aware of the situation of poverty, hunger and illness in which great part of the human population lives despite being in a historical moment, as the current one, where sufficient political, economical and scientific means are available so as to solve these problems, address to all world citizens.


This public declaration is a universal calling which heads for the whole humanity, to each human being that inhabits this planet, for them to become aware for the terrible situation that millions of people have to face and, somehow, to encourage them to act accordingly, to bring to an end this unsustainable situation. This is why the original version in Spanish will be translated to different languages, since our intention is that the public opinion´s voice is heard in those places where political and economical decisions are adopted.


WHOM DO WE ADDRESS TO?:

We address to all the politicians who rule our countries; as well as to the highest heads of International Organizations, such as The United Nations, and to presidents and governments of the richest and most powerful countries of the world.



WE DECLARE:

1.- That this text has its origin in the certain fact of the extreme situation of the needs and hunger a big part of the world’s population suffers and in the current unequal and unfair distribution of the properties existing in the earth. We understand that the equanimity and the harmony in our planet must exist based in the acknowledgment of the equal, inalienable and intrinsic dignity of all the members of the human family, that is why it is unacceptable that a big part of the world’s population has to face such a precarious reality with this level of injustice, inequality, hunger, poverty and malnutrition.

2.- Since all human beings are born to be free, we believe that this situation is particularly evil and unethical. We also plead that all citizens in the world must have these rights in the same moment they are brought to life and not as a future promise to be reached depending of the political, social or economical reality of their homeland.

3.- We defend what is utterly unfair, immoral and a humanitarian punishable crime before the international courts and the History that right in the 21st century there still exist human beings starving in this World and dying because of that. It is an aggravating circumstance that, existing enough international laws and technical, economical and scientific means to correct the aforementioned situation, those who have the power in the world do not carry out the necessary actions to solve what future generations will only describe as a real genocide in which they all will be guilty for having the means to solve the problem, but not using them.

4.-We consider this unfair situation to be against the Natural Law, the Human Rights and the procedure of the most elementary ethical principles, and we understand that the moment has come in which the voice of the public opinion demands from their leaders the end of such state of affairs.


5.- That this is neither a utopian nor a political manifesto, and it does not expect the founding of a new political or socio-economic world order, nor any damage to the business, sanitary or social network of the First World, but the most elementary justice with the underprivileged.


BECAUSE OF ALL THE FACTS AFOREMENTIONED, WE DEMAND OF OUR LEADERS:

1. To adopt immediate and urging measures to alleviate such a situation of hunger, illness and malnutrition in the Third World. We think that such measures do not represent any utopia as they are perfectly feasible and possible.

2. To maintain the promise of fulfilling the Millenium Objetives which were established by the UN in the year 2000. These Objectives define the principles that the countries and the international economical system must follow in order to overcome the unfair situations humanity suffers towards the year 2015 (as it was agreed).

3. To perform systematically acts of solidarity towards the countries in an unfavourable position and to establish a logical and human order of priorities in the economical policy, including intelligent projects that create wealth and jobs in the aforementioned countries, offering sustainable development and progress to help them to consolidate a permanent social, economical and health service network that makes it possible for them to start from an equal position.


4. To take the necessary steps so that the richest countries allocate part of their national budgets to create wealth, companies and work sources in the aforementioned countries, as well as to adopt an international agreement, which should be compulsory for the developed countries and signed in the UN.

5. To implement an ethical code that regulates the multinational companies strategy, as well as the elimination of the tax havens and the application of the Tobin Tax —or a similar one— to the international commercial transactions, that will allow to create a solidarity fund managed by the UN.

6. We will not accept simple declarations of principles that are not transformed into specific policies. In other words, we appeal to everybody’s sense of generosity and humanity, especially from the ones who belong to the international ruling class that have the economical power.

From the Earth that waits and believes firmly in the Solidarity that can build a better and fairer world, 30th January 2009."

Saludos.

jueves, 27 de enero de 2011

CONVOCATORIA GENERAL. Manifiesto por la Solidaridad. Próximo 2º Aniversario.

El proximo domingo, 30 de Enero, se cumplirá el segundo aniversario de la publicación, en decenas de miles de blogs en todo el mundo, de nuestro Manifiesto por la Solidaridad.

Como entonces, vuelvo a CONVOCAR de nuevo a todos, amigos, lectores, simpatizantes y conocedores de esta causa, a que el proximo dia 30 de Enero colguemos todos en nuestros blogs el texto del Manifiesto.

Digamoslo todos los años. Repitámoslo. Recordad lo que os dije hace poco:

"¿Qué hemos conseguido? ¿Es el mundo mas solidario ahora que hace dos años?

Por desgracia, no.

 Pero una cosa si que tengo clara, amigos y amigas: ¡que, a pesar de todo, merece la pena seguir entonando este cantico solidario, gritándolo alto y fuerte, chillándolo si es necesario, a todo el mundo, y fundamentalmente a nuestros políticos y a las organizaciones internacionales!

¡Tenemos que sacudir las conciencias de los hombres y mujeres de buena voluntad! No nos queda otra. ¡Es casi una obligacion moral, una obligación ética! ¡Tememos internet a nuestra disposición: aprovechemos al maximo las oportunidades que este medio nos brinda...!

Aunque solo sea para no guardar un silencio cómplice con los verdugos (por omisión) de tanto inocente; aunque solo sea para desmarcarnos de ellos, y decirles: ¡No! ¡Asi no! ¡Esos millones de hermanos inocentes merecen nuestra protección! ¡Nos negamos a aceptar que un simple accidente geográfico ocasione que aquí tiremos lo que nos sobra, mientras que, muy cerca nuestro (al veces, al lado) hay quien mataría por ese sobrante!

Y sobre todo: ¡nos negamos a guardar este mutismo cobarde que nos hace coautores de este silencioso genocidio. Yo me desmarco;  no consiento esto, no estoy de acuerdo con este homicilio silencioso: por eso protesto, por eso lucho, por eso me separo de esta cobarde, silenciosa y pasiva actitud, y lo grito fuerte y claro. ¡Aunque solo sea para decirle al mundo: ¡yo si grité contra ello! ¡Yo si me rebelé! ¡Yo si protesté!

¿Y tu, amigo/a: ¿puedes decir lo mismo?

¿Que vamos a conseguir nosotros? Aparentemente, nada. Pero quizás, con coraje, con union y con fe en nosotros podamos llegar mas lejos de lo que nos imaginamos.

Termino, haciendo un llamamiento e invitándoos a todos los que leais estas líneas. A todos sin excepción, sin distincion de raza, sexo, credo, religion, ideologia, a T O D O S.  Que esta lucha no sea solo la lucha de un visionario llamado Cornelivs ni la de un puñado de amigos que un buen dia se decidieron a acompañarlo: no. Que sea la lucha de todo ser humano comprometido con esta causa, que sea la lucha de todos los que leen este blog. Que sea la lucha de todos contra el hambre del hermano sufriente y, fundamentalmente, el desafio comprometido de cada ciudadano que le grita a sus políticos y a las organizaciones internacionales (causantes, en definitiva, de esta barbarie): ¡¡¡ASI NO!!!

Recuerdalo, lector amigo: el proximo domingo 30 de Enero copia y pega en tu blog el texto del Manifiesto por la Solidaridad. Solo tienes que hacer  click aquí.

Cuida, solo, de señalar que se trata del 2º aniversario.

Un abrazo para todos.



sábado, 11 de diciembre de 2010

Globalización e intereses estratégicos: amenaza para la supervivencia de los pueblos indígenas



                                                                La foto es de Airín en flickr

La base de la lucha contra la pobreza extrema que amenaza a miles de pueblos indígenas tiene su base en el reconocimiento al derecho a la tierra. No como un derecho a la propiedad privada, sino como un bien de la comunidad para vivir en armonía.

Este año ha comenzado la recogida de varios años de siembra para que se reconozcan los derechos que reclaman los pueblos indígenas en el plano internacional. Temas como la libre determinación, el bienestar de los pueblos por medio del respeto hacia tierras ancestrales, la salud y los derechos humanos ya no son monopolio del hombre “civilizado” en el marco del “Estado moderno”.

Mirna Cunningham, mujer indígena, doctora y antigua rectora de la Universidad Regional de la Costa Caribe de Nicaragua, presentaba en Naciones Unidas el informe que materializa años de esfuerzo y que sienta las bases para que miles de pueblos indígenas en todo el mundo puedan mantener sus señas de identidad y sobrevivir.

Estos pueblos han conseguido un foro internacional permanente para que puedan participar y convertirse en protagonistas de su propio destino. Han conseguido que se aprobara la Declaración de derechos de los pueblos indígenas, que puede servir a la sociedad civil, a los Estados y a estos pueblos ancestrales a sentar unas bases de convivencia que permita el diálogo y un mutuo enriquecimiento.

La lucha por el bienestar y la erradicación de la pobreza están entre los principales objetivos de muchos pueblos indígenas diezmados por enfermedades, marginación y el desarraigo que para ellos supone la desvinculación de sus tierras por medio de realojamientos.

La globalización moderna amenaza la supervivencia de estos pueblos, asentados muchas veces en tierras “estratégicas” para la extracción de riquezas naturales que alimentan el modelo de desarrollo de la economía de mercado.
La película Avatar aborda esos realojamientos con violencia a los que muchos gobiernos en todo el mundo han recurrido para esquilmar materias primas codiciadas en los mercados. Incapaces de considerarse “entes” separados de la tierra en la que conviven, muchos pueblos han rechazado las ofertas “pacíficas” de realojamiento que les ofrecen sus gobiernos, presionados por grandes multinacionales que controlan el mercado de las materias primas y el comercio internacional.

Así ha surgido una violencia teñida de política en la que se acusa a los líderes indígenas de “subversivos izquierdistas” y de saboteadores del “desarrollo” de la “nación”. En los últimos años, se ha conocido el empleo de violencia extrema contra pueblos indígenas en Malasia, Indonesia, Tailandia, Rwanda, Burundi, Uganda, el Congo belga, Brasil, Colombia, en la Selva Lacandona en México y en otros países. En algunos casos, tribunales internacionales han planteado si se trata de genocidio con el fin de eliminar a pueblos enteros que se “interponen” en la carrera del “desarrollo”.

Los realojamientos han roto el vínculo con el entorno natural que los rodeaba. Se alimentaban del fruto de la tierra a la que ellos pertenecen (no conciben que la tierra pueda pertenecer al hombre); de sus plantas obtenían la medicina que ahora grandes multinacionales patentan; en esa tierra encontraban un vínculo espiritual con sus ancestros por medio de ritos iniciáticos. No sólo han sufrido desarraigo, sino que padecen empobrecimiento y amenaza a su seguridad alimentaria al encontrarse donde “no se hallan” y en tierras que no suelen dar los mismos frutos.

Para sobrevivir, millones de personas se ven obligadas a emigrar a las grandes ciudades, el primer paso hacia la pobreza extrema, la pérdida de sus raíces, de su alimentación y de sus costumbres que buscaban el equilibrio y el bienestar de la comunidad. El mundo pierde así la riqueza que suponen la diversidad cultural y las tradiciones de muchos de estos pueblos, forzados a trabajar en condiciones de esclavitud en tierras a las que antes pertenecían y que ahora están en manos de terratenientes porque lo dicen unas escrituras.

El reconocimiento del derecho comunitario de los pueblos indígenas a la tierra mitigaría estos factores de empobrecimiento, además de que podría favorecer el comercio de pequeños excedentes y formar parte de la cadena comercial.

El equilibrio protege el sustento de muchos pueblos. Mantiene el vínculo con la tierra, que está en la base de su supervivencia. El hombre moderno puede aprender que se puede vivir con menos y sin agredir al planeta, que depende de un desarrollo sostenible en momentos de catástrofes medioambientales y de terremotos financieros por modelos ciegos de especulación. Por esta razón, los pueblos indígenas piden un diálogo desde Naciones Unidas.

Artículo de Carlos Miguélez Monroy, periodista y coordinador del Centro de Colaboraciones Solidarias.

PD:
Clic: actúa con Amnistía Internacional

Abrazos de Antonio Aguilera