BLOG DEL MANIFIESTO POR LA SOLIDARIDAD

SEGUIDORES

jueves, 11 de junio de 2009

Pan maldito

¿Llegaremos alguna vez a entender que el avance de la historia sólo es posible cuando al tiempo se logren conquistas efectivas en el cumplimiento y respeto de los derechos humanos?. Asistimos a adelantos asombrosos en el campo de la tecnología, la innovación nos abre a horizontes que hacia bien poco nos parecían insospechados, nos deslumbran los conocimientos científicos que ayudan a mejorar los bienes de consumo que utilizamos y no es infrecuente que en tiempo más breve de lo previsto observemos resultados técnico que nos renuevan la confianza en la capacidad del ser humano para lograr una vida más confortable.


Sin embargo, nuestro optimismo se desvanece cuando la realidad nos sitúa ante la perspectiva de la pobreza, de la injusticia, del maltrato o de la explotación. Lejos de atenuarse las lacras que minan el funcionamiento de las sociedades se han agravado. Peor aún, retroceden y se degradan ante el estupor de quienes sensiblemente se preocupan por los problemas que aquejan al ser humano, y que afloran por doquier, se repiten dia tras dia, poniendo en evidencia el enorme desajuste, la alarmante contradicción que existe entre los avances científicos y los pretendidos avances sociales, que más bien parecen rémoras que nos retrotraen a momentos que creíamos haber superado.


Maldito sea, pues, el pan obtenido en esa empresa de Real de Gandia (Valencia), que acaba de darse a conocer a raiz del accidente sufrido por un inmigrante boliviano, cuyo brazo ha desaparecido para siempre debido no sólo a una simple negligencia sino al resultado de la tragedia que acompaña a los inmigrantes que vienen a España a trabajar y lo hacen sin papeles, con un esfuerzo sobrehumano, por un salario de miseria y con una desconsideración rayana en el esclavismo. No es demagogia, pues es cruda realidad y las realidades hay que sacarlas a la luz cuando de forma flagrante violan y degradan los derechos humanos más elementales.


Franns Rilles Melgar se llama el trabajador que un día vino de la provincia boliviana de Santa Cruz a trabajar a España. Nunca ha tenido papeles, siempre ha estado en situación irregular, pero ha trabajado lo que no está visto. Rovira se llama el jefe de la fábrica de pan donde el joven ha perdido su brazo izquierdo para siempre. Tras el accidente fue conducido al hospital y abandonado a su suerte, mientras quien fuera de la empresa se deshacía del brazo amputado impidiendo su reposición. Ese tal Rovira dice pestes del trabajador, a quien redujo el sueldo (700 euros por doce horas diarias) con el pretexto de la crisis. Le echa las culpas, dice que miente y afirmar estar tranquilo. El trabajador no dice nada, porque ha perdido la palabra y tiene contenida la rabia ante el riesgo que cree correr. Arrogancia aquél, silencio éste. Nada en común. La historia de siempre de la explotación generadora de siniestralidad y abandono.


La noticia no puede pasar desapercibida, porque hiere nuestras conciencias, conmociona nuestra vida de confort y nos obliga a asumir que la dimensión de la solidaridad no hace referencia sólo a perspectivas lejanas, sino también a hechos cercanos, a tragedias que ocurren a nuestro lado, a miserias coexistentes con nuestra vida cotidiana.

19 comentarios:

amor y libertad dijo...

es indignante el trato que damos a muchos inmigrantes, e indignante también que las leyes y el gobierno y europa se preocupen más de echarles de aquí bajo excusa de su supuesta ilegalidad (ilegalidad al cabo porque a la ley le da la gana marcar equis condicones para su legalidad) que de protegerles y de procurarles un trato digno y humano

Jan Puerta dijo...

Hay historias que son tan surrealistas que me parecen imposibles. Esta es una de ellas.
Lo malo, es que las conciencias humanas solo reaccionan cuando el mal ya esta realizado. Por ejemplo… ahí tenemos a los políticos de turno intentando apuntarse el punto necesario de la oblicuidad de su conducta.
Hoy se habla de que le van a dar la residencia y un sin fin de detalles que nadie tuvo cuando trabajaba como un negro por un sueldo casi de esclavo. Cuestión de estado.
Ojala estas situaciones fuesen una mera anécdota de un cuento donde el autor simplemente inventa la historia sin que nadie padezca las consecuencias.

Fernando Manero dijo...

Cuánta razón tienes, Juan. Oblicuidad de conducta y sentido recuperado de la vergüenza cuando la vergüenza estalla y adquiere tintos de clamor social. Lamentablemente no son anécdotas de un cuento, porque los cuentos hace tiempo que o se desvanecieron o se convirtieron en realidades abrumadoras.

Gizela dijo...

Y no es la primera historia de este tipo de canalladas, sobre la explotación de los ilegales que vienen al primer mundo a buscar siquiera la cercanía a un bienestar que saben, nunca conseguirán en sus países.
Se nos caería el alma de asombro, si todas las historias que suceden tuviesen difusión.
Lamentablemente son muchas, y nos son divulgadas por miedo o silenciadas por unos cuantos euros.
Gizz

Neogeminis dijo...

Dios! qué terrible historia!!..y encima ese mal nacido no le dejó la posibilidad de que pudieran reimplantarle el brazo!!!! qué porquería de persona!...cómo puede dormir tranquilo?????????


Me voy angustiada.

Saziwe dijo...

Por cada historia que sale a luz hay 10 que gritan, silenciosamente. Muchos ilegales resignados a la apatía de los poderosos. Hasta que surge una tragedia en donde muchos obstentan el titulo de heroes,...

Dolores Serrano Cueto (Lola) dijo...

dándole la razón a Jan, lo que espero es que este canalla (o canallas implicados) no puedan tener posibilidad de abrir nuevos negocios y seguir actuando así con las no-contrataciones. Tambien espero que si no le han cerrado la panadería para siempre, que sería lo suyo, !QUE NADIE LE COMPRE EL PANNNN!

de la justicia no sé que esperar...pero esto debería tener cárcel...

saludos

Cornelivs dijo...

PIDO LA RIGUROSA APLICACION DE LA LEY PARA EL/LOS CULPABLES.

EL ESTADO DE DERECHO NO PUEDE CONSENTIR ESTOS COMPORTAMIENTOS BAJO NINGUN CONCEPTO.

Muy brevemente, os reseño lo que dice la Ley Orgánica 10/1995, de 23 de noviembre, (Código Penal), sobre los delitos contra los derecho de los trabajadores.

Artículo 311. Serán castigados con las penas de prisión de seis meses a tres años y multa de seis a doce meses:
1º) Los que, mediante engaño o abuso de situación de necesidad impongan a los trabajadores a su servicio condiciones laborales o de Seguridad Social que perjudiquen, supriman o restrinjan los derechos que tengan reconocidos por disposiciones legales, convenios colectivos o contrato individual.
2º) Los que en el supuesto de transmisión de empresas, con conocimiento de los procedimientos descritos en el apartado anterior, mantengan las referidas condiciones impuestas por otro.
3º) Si las conductas reseñadas en los apartados anteriores se llevaren a cabo con violencia o intimidación se impondrán las penas superiores en grado.


Artículo 312. Serán castigados con las penas de prisión de dos a cinco años y multa de seis a doce meses, los que trafiquen de manera ilegal con mano de obra.
2. En la misma pena incurrirán quienes recluten personas o las determinen a abandonar su puesto de trabajo ofreciendo empleo o condiciones de trabajo engañosas o falsas, y quienes empleen a súbditos extranjeros sin permiso de trabajo en condiciones que perjudiquen, supriman o restrinjan los derechos que tuviesen reconocidos por disposiciones legales, convenios colectivos o contrato individual.



Artículo 314. Los que produzcan una grave discriminación en el empleo, público o privado, contra alguna persona por razón de su ideología, religión o creencias, su pertenencia a una etnia, raza o nación, su sexo, orientación sexual, situación familiar, enfermedad o minusvalía, por ostentar la representación legal o sindical de los trabajadores, por el parentesco con otros trabajadores de la empresa o por el uso de alguna de las lenguas oficiales dentro del Estado español, y no restablezcan la situación de igualdad ante la ley tras requerimiento o sanción administrativa, reparando los daños económicos que se hayan derivado, serán castigados con la pena de prisión de seis meses a dos años o multa de 12 a 24 meses.

Artículo 315. 1. Serán castigados con las penas de prisión de seis meses a tres años y multa de seis a doce meses los que mediante engaño o abuso de situación de necesidad impidieren o limitaren el ejercicio de la libertad sindical o el derecho de huelga.
2. Si las conductas reseñadas en el apartado anterior se llevaren a cabo con fuerza, violencia o intimidación se impondrán las penas superiores en grado.
3. Las mismas penas del apartado segundo se impondrán a los que, actuando en grupo, o individualmente pero de acuerdo con otros, coaccionen a otras personas a iniciar o continuar una huelga.


Artículo 316. Los que con infracción de las normas de prevención de riesgos laborales y estando legalmente obligados, no faciliten los medios necesarios para que los trabajadores desempeñen su actividad con las medidas de seguridad e higiene adecuadas, de forma que pongan así en peligro grave su vida, salud o integridad física, serán castigados con las penas de prisión de seis meses a tres años y multa de seis a doce meses.

UN FUERTE ABRAZO PARA TODOS...!

Alijodos dijo...

Deseo que este canalla de una manera u otra pague por su falta de solidaridad...solo digo eso...un abrazo y buen post..

Pedro dijo...

Es la primera noticia que tengo, pero no me sorprende en absoluto. Cornelivs, después de leer la legislación vigente aún me da más rabia, ya que me parece obvio que deberían faltar cárceles en este país para encerrar a tanto desaprensivo, a los que tenemos bien cerquita.
¿De qué sirven las leyes si no existen los medios para hacerlas cumplir?
Asumo también mi parte de culpa cuando me entero de empresarios de mi entorno que "contratan" sin contrato a trabajadores de manera precaria, y no hago absolutamente nada al respecto.
Espero que esto cambien algún día.

Abrazos.

Rita dijo...

Yo me sumo a ésta maldición, porque además se da como agravante (si no estoy mal informada) que la máquina que le seccionó el brazo, tiene un dispositivo de seguridad para que se pare cuando se encuentra un obstáculo. El dueño tenía anulado este dispositivo para más velocidad en el trabajo. Lo llevaron al hospital o clínica, no lo se, y lo abandonaron, amenazandolo para que no dijera donde trabajaba. Además de malas personas son ignorantes, pensaban que iban a permanecer en el anonímato en un caso tan brutal de maldad y desidia. Si, que caiga todo el peso de la ley pero......¿será suficiente? Un abrazo

Ericarol dijo...

Como a uno no le ha tocado vivir de cerca ciertas situaciones injustas, degradantes y terroríficas, me uno a lo que dice Jan Puerta de que es surrealista. Es como leer el guión de una película. Pero lo cierto es que somos parte de un mundo que merece un cambio inmediato y ese cambio empieza por cada uno de nosotros y de la responsabilidad que tenemos ante nosotros mismos y ante nuestros hermanos. Que diferente fuera la historia si el empleador hubiera aceptado su responsabilidad y hubiera ayudado!

Selma dijo...

Cuesta creer que un ser humano sea capaz de tanta maldad, de tanto desprecio por un semejante... Pero es cierto que puede ser un ser pero de humano nada, es menos que una bestia...

El pan que salga de su empresa u de otra que crea despues de irse de rositas está manchado de sangre para siempre... Esclavitud y menosprecio por el ser humano en el Siglo XXI y en nuestro País...
Cuesta creerlo pero es asi y ciertamente no es caso único...

Excelente Post de denuncia, Fernando...

Un abrazo.

Silvi (reikijai) dijo...

...Que terrible ...que BESTIA...el abandono de persona..es de lo peor
Me gustaria decir mas,estoy sin internet.Fernando...Gracias,por denunciar.Besitos.Silvi.

Juan Carlos Lozano dijo...

¿os sorprendeís amigos, de cosas como estas y otras mucho peores existan en el mundo?....

Pues, yo por mi parte, lamento mucho deciros que no me sorprendo ya. Lamentablemente, porque a la verdad, me gustaría sorpenderme con vosotros...

¿ creeis que sorprendernos, o que la aplicación de la ley con todo su peso, podrían cambiar estas cosas?.

Yo, lo siento, pero no me siento tan optimista al respecto. Y me gustaría, os lo confieso, compartir con vosotros ese optimismo......

Después de mucho hacer aqui, en mi país, para intentar mejorar en algo la calidad de vida de las personas. He llegado a sentir dentro de mi que no es el conocimiento o el saber, que no es la técnica, que no es la obligación por medio de la ley o de la policia, lo que sirve. Mucho de eso nos han enseñado, pero algunos hemos perdido simplemente el tiempo con esas ideas.

Yo considero hoy, que es el ser humano. En su capacidad de ser cada día más consciente y más sensible, el que puede hacer el cambió con sus reacciones. Creo en mi, creo en ti, creo en cada uno de nosotros, que nos sentimos afectados por esto. Creo en el que quiere un mundo distinto. Y creo que tal cosa no se basa en libros, ciencia, o leyes. Creo que los antiguos sistemas son simplemente caducos.

Creo que la solución verdadera se basa en que cada uno de nosotros quiera algo bueno, para si mismo y para los demas. Creo que todo se basa, en este pequeño sitio aqui, en nuestro corazón. Porque no es la cabeza, cualquiera sea su ideología, o su razón, o su fé, la que cambiará al ser humano, o a uno mismo, o al conjunto de situaciones. Sino lo que salga de nuestro corazón.

Lo que sea genuinamente nuestro. Y pueda por lo tanto crecer. Lo que sea genuinamente sincero, y pueda por lo tanto sembrarse. Lo que sea genuinamente humano y cálido, y pueda genuinamente expresarse.

Os dejo un abrazo de corazón a todos.
juank.

Fernando Manero dijo...

Ha tenido que pasar algo tan terrible para que se tomen medidas y se denuncie una práctica de explotación tan brutal. Pero este maltrato a los trabajadores es moneda corriente en nuestro pais y en la Union Europea, se sabe que el extranjero es dócil y aguanta lo que le echen porque no puede prescindir de su mísero salario. Cornelivs nos ha aclarado la normativa vigente al respecto. ¿Porqué no se aplica con el rigor que ahora se pide ante una tragedia irreversible?

DEMOFILA dijo...

Gracias por tu visita a mi blog.
He seguido la noticia estos días, por la prensa y por la tele, y he sentido indignación por la explotación que se hace con los inmigrantes. Sin seguro, sin papeles, fáciles de explotar.
El panadero, su jefe, o lo que sea, tendrá que pagar su delito, la justicia llega siempre, aunque llegue tarde.
Un abrazo, una entrada real y actual.
Demofila.

Isabel Romana dijo...

Una vez más se ha puesto de manifiesto cómo las empresas incluso retiran las medidas de seguridad más elementales con tal de que no se pierda tiempo en la producción. Leyendo casos como éste, tengo la sensación de que entre la explotación del XIX y esta no ha pasado el tiempo. Saludos cordiales.

CharlyChip dijo...

Un ejemplo extremo de la suma de las peores decisiones de un explotador sin escrúpulos.

No hay conocimiento o tecnologia capaz de vencer la mezquindad y la estupidez.

No voy a decir que el único culpable sea este hombre, una sociedad que produce semejantes elementos solo puede estar enferma hasta la médula.

Desde la raiz hasta la copa del árbol hay mucho que rascar.

Un saludo